Aparato Urinario

El aparato urinario pertenece al grupo de los Sistemas de Nutrición del cuerpo humano, sistemas mediante los cuales obtenemos energía y las sustancias necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Sistema Urinario HumanoLos sistemas que lo componen por orden del proceso son: el sistema digestivo, el sistema respiratorio, el circulatorio y el excretor.

El sistema urinario pertenece a este último ya que su función es eliminar del cuerpo todos los desechos de la actividad celular durante el proceso de nutrición, y está ubicado en la cavidad retroperitonial (detrás del peritoneo, una membrana que recubre los órganos abdominales).

El objetivo del sistema urinario junto a otros aparatos del cuerpo humano, es el de filtrar la sangre para eliminar las sustancias residuales producto del metabolismo y mantener el equilibrio de los líquidos corporales.

El sistema urinario humano y sus partes

El sistema urinario, junto con el digestivo, pertenece al Sistema Excretor que es el último del proceso humano de nutrición.

El cometido de los órganos que forman a su vez este sistema, es el de filtrar la sangre para eliminar las sustancias residuales producto del metabolismo y mantener el equilibrio de los líquidos corporales.

El aparato urinario cuenta con pocos órganos pero su función es muy importante, se dividen en órganos secretores y en vías urinarias.

Partes del aparato urinario

ÓRGANOS SECRETORES

Los órganos secretores son aquellos que segregan diferentes sustancias mediante la actividad metabólica de nuestro organismo, para eliminarlas después gracias a las diferentes glándulas y vías corporales del cuerpo humano.

RIÑONES

Los riñones son 2 órganos con forma de alubia y en paralelo a la columna vertebral protegidos por las costillas flotantes y las dos primeras vértebras lumbares.

Son los encargados de controlar y mantener el cuerpo hidratado asegurándose de su correcto funcionamiento, además de depurar el organismo.

Pueden medir hasta 12 cm de largo y 8 cm de ancho, lo que les permite depurar unos 190 litros de sangre al día y producir 2 litros de orina aproximadamente que será enviada a la vejiga por los uréteres, para después ser expulsada.

VÍAS URINARIAS

Las vías urinarias son los conductos del aparato urinario que ayudan a que la orina salga de nuestro organismo.

URÉTERES

Los uréteres son dos conductos por los que va la orina de los riñones hasta la vejiga a través de las aberturas uretales, impidiendo así el retroceso de la orina en este proceso ya que sería altamente tóxico para el cuerpo.

Miden entre los 25 y 30 cm con medio centímetro de diámetro, y están compuestos de tejido muscular que se estira y contrae, según la cantidad de orina que generen los riñones, que la hacen bajar también con ayuda de la gravedad.

VEJIGA

La vejiga está en la cavidad pélvica, sobre el recto en el hombre y delante de la vagina en la mujer.

Es un órgano hueco formado por tejido muscular cuyo cometido es almacenar la orina, con una capacidad de hasta 500 ml, cuando se llena unos receptores localizados en sus paredes, captan información sobre la presión y el volumen de la vejiga y la envían a la médula espinal, es un proceso medular automático que hace que, ese tejido muscular por el que está cubierta se contraiga y, queramos miccionar.

URETRA

La uretra es el último órgano del aparato urinario, un conducto tubular a través del que expulsamos la orina al exterior del cuerpo, cuya contingencia está regulada por los esfínteres uretrales.

En la mujer es muy corta, de sólo 5 cm frente a los 20 que puede llegar a medir la del hombre.

Aunque esa no es la única diferencia, en las mujeres la uretra acaba justo encima de la vagina mientras que en los varones se extiende a través de la próstata hasta tener salida en el pene, convirtiéndolo en un órgano excretor y reproductor al mismo tiempo.

ESFÍNTERES URETRALES

Existen variedad de esfínteres en el cuerpo humano, ya que no son más que músculos con forma de anillo que funcionan como válvulas que abren o cierran el paso de sustancias de un órgano a otro sin opción a retorno.

Los esfínteres que competen al sistema urinario son los esfínteres uretrales y son los responsables de la continencia de la orina, el interno rodea la uretra y funciona involuntariamente a la hora de miccionar, y el externo, lo componen músculos que podemos contraer voluntariamente para controlar la continencia urinaria.

El aparato urinario femenino y del hombre son diferentes.

SUELO PÉLVICO

Como hemos podido ver y sabemos por nuestra anatomía, el aparato urinario de la mujer y del hombre es diferente, por ello debemos mencionar el suelo pélvico que es trascendental para la calidad de vida y bienestar físico del sistema femenino ya que juegan un papel fundamental para mantener los órganos reproductivos y urinarios en su posición adecuada.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran el suelo del abdomen ayudando a mantener en suspensión a la vejiga, el útero y el recto, y donde se sitúan las salidas de la uretra, la vagina y el recto.

Su trascendencia reside en que si estos músculos se debilitan, pueden provocar contingencia urinaria, disfunciones sexuales e incluso prolapsos, que son la caída de los órganos pélvicos hacia el exterior.

Enfermedades del Sistema Urinario Humano

Tal y como hemos visto, el sistema urinario se encarga de filtrar las sustancias tóxicas de la sangre y evacuarlas fuera del cuerpo gracias a la orina.

Si alguno de sus órganos no funcionase correctamente puede dar pie a enfermedades que afectarían gravemente a nuestro organismo, ya que no se desintoxicaría como debe derivando en infecciones y otras afecciones severas como las que se describen a continuación.

Infección del tracto urinario

Las infecciones del tracto urinario se producen por bacterias del exterior del cuerpo humano que ascienden a la vejiga o a los riñones a través de la uretra.

Cistitis

La cistitis puede ser considerada la infección urinaria más común, también conocida como Síndrome de la Vejiga Dolorosa.

Es un trastorno crónico de la vejiga, en las que sus paredes se irritan e inflaman endureciéndola y provocando que reduzca su capacidad, pudiendo llegar incluso a pequeños sangrados o úlceras en las paredes vesicales.

Todo provocado en la mayoría de los casos por la bactería Escherichia Coli, que reside en el recto y puede acceder al sistema urinario por la uretra, por ello sobre todo a las mujeres se les recomienda limpiarse de adelante hacia atrás después de hacer sus necesidades.

Pielonefritis

La pielonefritis es otra infección del tracto urinario que se da cuando las bacterias o microorganismos de la flora fecal llegan a los riñones, por eso se la denomina infección de la vía urinaria superior.

Es la segunda enfermedad urinaria más frecuente.

Cálculos renales o piedras en los riñones

Los cálculos renales o piedras, se forman en los riñones pero pueden encontrarse por todo el aparato urinario, su tamaño varía y de éste dependerá el nivel de dolor para los pacientes con esta enfermedad que es más común en hombres que en mujeres.

Los cálculos renales se forman cuando en la orina existen altos niveles de calcio y de oxalato, que al mezclarse con otras sustancias se convierten en cristales de diferentes tamaños y se instalan en las diferentes partes del sistema urinario.

Insuficiencia renal

Cuando los riñones no son capaces de filtrar toda la sangre y de hacerlo correctamente se da la insuficiencia renal.

Su esfuerzo es insuficiente para regular el agua, la proteína y las sustancias químicas, esto puede suceder por algún accidente que los dañe, por la ingesta de sustancias estupefacientes o alcohol, o por la pérdida de mucha sangre, lo que puede llevar a la privación total de la función de los riñones.

Nefritis

La nefritis es la inflamación severa del riñón, que puede traducirse en náuseas y vómitos, sangre en la orina y orina espumosa.

Es una enfermedad del sistema urinario que se deriva de los efectos secundarios de algunos fármacos, de la presencia de microorganismos y de insuficiencia inmunológica.

Hiperlapsia benigna de próstata (HPB)

La Hiperlapsia Prostática Benigna es el aumento de tamaño de la glándula prostática, se da sobre todo en hombres a partir de los 60 años, ya que con la vejez la próstata se va agrandando hasta apretar tanto la uretra que la obstruye e impide la salida de la orina.

Se desconocen las razones por las que esto ocurre, pero se relacionan con el envejecimiento y los cambios celulares y hormonales masculinos que este conlleva.

Los síntomas pueden ser el aumento del número de micciones y la dificultad para orinar toda la cantidad que se almacena en la vejiga.

Prostatitis

La prostatitis es la inflamación de la glándula prostática pero esta vez por infección bacteriana (pudiendo ser provocada por alguna ETS) y tiene los mismos síntomas que la HPB, aunque también puede incluir disuria o micción dolorosa.

Proteinuria

La proteinuria es la cantidad anormal de proteína en la orina, que aunque esto no causa ninguna afección por sí mismo, puede ser una señal de que los riñones estén desarrollando esta enfermedad.

Los síntomas son orina espumosa e hinchazón de las extremidades del cuerpo, el abdomen y la cara.

Incontinencia Urinaria

Se denomina Incontinencia Urinaria a la incapacidad de control de la vejiga o escape involuntario de la vejiga, dada por la debilidad o la hiperactividad de los músculos de la vejiga que se traduce en la imposibilidad de mantener la vejiga cerrada o la urgencia por orinar respectivamente.

Esta enfermedad se puede curar haciendo ejercicios o mediante cirugía.

Retención Urinaria

La retención urinaria no es más que la dificultad para vaciar la vejiga, problema bastante común que causan molestias dadas por el fallo en los nervios vesicales, el estrés o las obstrucciones del tracto urinario.

Por último, si notas alguno de los síntomas descritos anteriormente o sospechas que puedes tener una enfermedad del sistema urinario consulta con tu médico inmediatamente.

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